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domingo, 21 de septiembre de 2008

El soneto y el sonetillo.

El soneto y el sonetillo

Un soneto es una composición poética de origen italiano que consta
de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y
dos tercetos. Los cuartetos deben compartir las mismas rimas y los
tercetos pueden componerse a gusto del poeta con la única condición
de que compartan al menos una rima, si bien en el soneto clásico
suele presentar el esquema CDC DCD o CDE CDE. La estructura
métrica del soneto es, pues, ABBA ABBA y CDC DCD o CDE CDE.
Algunas veces, en el soneto clásico, los cuartetos pueden ser susti-
tuidos por serventesios: ABAB ABAB; y más rara vez, por la unión
de un serventesio y un cuarteto, o la de un cuarteto y un serventesio;
esto es, ABBA ABAB o ABAB ABBA.
La regularidad y simetría del soneto obligan a la precisión y la
concisión de las ideas. La estructura de sus rimas permite juegos
de oposiciones y correspondencias que expresan las tensiones de
la vida interior del poeta. Por eso, el soneto se caracteriza por
su fuerte coherencia interna y permite alcanzar una estrecha co-
rrelación entre la forma y el contenido.
Aun cuando estas definiciones establecen la forma de estructurar
un soneto, el autor debe tener en cuenta también el ritmo dentro
de la composición, que está establecido por los diferentes tipos
de endecasílabos ( Que ahora sólo los nombraremos y desarrollare-
mos en un tema aparte por su amplitud). Los endecasílabos son:
enfático, heroico, melódico y sáfico.
De esta forma y estructura poética se deriva entonces el sonetillo
que no es más que un soneto, pero compuesto por versos de arte
menor ( 8 sílabas o menos ).

Ejemplo de soneto:

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto;
catorce versos dicen que es soneto:
burla burlando van los tres delante.


Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto
no hay cosa en los cuartetos que me espante.


Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.


Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.


(Lope de Vega)


Ejemplo de sonetillo:


A la orilla de una ruta,
Donde hay tráfico bastante,
El vendedor ambulante
llega y planta su venduta.

De su comercio disfruta
como el mejor comerciante:
y al viajero o caminante
vende su vianda y su fruta.

Entre olor y vianda y hoja
Parte en dos una sandía
-Verde afuera, dentro roja-

A ver si quien por la vía
Pasa, de paso, se antoja
De aquella verdulería.

Francisco Henríquez. Premio José Vasconcelos. 2005.

martes, 26 de agosto de 2008

Conociendo las décimas

Con el animo puesto solamente en reforzar los conocimientos ya establecidos en las letras, comparto este pequeño artículo sobre las décimas con ustedes, tomado por cierto de Wikipedia. Trataré en lo posible de colocar, aunque sea un tema semanal, sobre poesía, poemas y literatura en general que podrán fácilmente encontrar en el link "PARA VER JUNTOS:Taller literario". Saludos.

Las Décimas.

En general una décima en poesía es una estrofa constituida por 10 versos octosílabos. Actualmente se usa esta palabra con el sentido específico de décima o espinela.La espinela toma su nombre del poeta, novelista y vihuelista Vicente Espinel, de fines del siglo XVI. La contribución de Espinel fue fijar la estructura de rimas de la décima en ABBAACCDDC. Además, sólo puede haber pausas después de los versos pares, particularmente después del cuarto. Durante los siglos XVII y XVIII la décima se usó con frecuencia para el epigrama y la glosa de otros poemas; Félix Lope de Vega, en su Arte nuevo de hacer comedias (1609), escribió que "las décimas son buenas para quejas" en las obras teatrales, pero las empleó indistintamente para cualquier tema. Desde entonces no ha decaído su uso en la poesía española e hispanoamericana como forma tan cerrada como el soneto y apropiada para el poema redondo y el epigrama, y ha sido la estrofa predilecta de algunos poetas de la Generación del 27 como Jorge Guillén o Gerardo Diego.
He aquí un ejemplo de la décima:


Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
"¿Habrá otro -entre sí decía-
más pobre y triste que yo?"
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.

Pedro Calderón de la Barca. Siglo XVII

Una sonrisita por favor